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‘Stop’ a la bronquiolitis

Las infecciones respiratorias constituyen la primera causa de morbimortalidad en los lactantes, siendo el virus respiratorio sincitial (VRS), más conocido como el ‘virus de los bebés’, la primera causa de bronquiolitis y el principal motivo de ingreso en la edad pediátrica, según destacan desde Alianza Aire.

El VRS es un patógeno de fácil contagio del que existen muestras durante todo el año en nuestro país, siendo entre octubre y marzo los meses con mayor índice epidémico y que está asociado a una alta morbilidad y hospitalización en niños menores de dos años.

Alianza Aire, que está formada por diversas entidades no lucrativas para defender a los niños y niñas más vulnerables ante las infecciones respiratorias agudas y promover la salud respiratoria en la infancia, recuerdan que en España está en plena estación de contagio de VRS debido a que el frío favorece la estabilidad de este tipo de virus. Los meses de diciembre y enero representan el pico de la estación epidémica, cuando bajan más las temperaturas, y cuando se registran más ingresos hospitalarios en UCI pediátrica por infecciones respiratorias agudas.

La bronquiolitis suele ser un proceso con pocas consecuencias en adultos y mayores de 2 años sanos. Sin embargo, puede afectar de modo más serio a los lactantes y especialmente a determinados grupos de riesgo, entre los que se encuentran los menores de 2 años prematuros, con cardiopatías congénitas, con síndrome de Down y aquellos con enfermedades pulmonares crónicas y otras condiciones previas que hacen que su aparato respiratorio o su sistema inmunitario sea más débil, destacan desde Alianza Aire.

Los que más ingresan, los menores de dos años

Según un estudio centrado en el análisis de la evolución de la morbimortalidad hospitalaria por bronquiolitis aguda por VRS y la influencia de los factores de riesgo en España, el 92,4% del total de los ingresos se focaliza en los menores de un año, especialmente en los menores de 6 meses. Alianza Aire también precisa que tras la infección por VRS, la inmunidad no es completa y son frecuentes las re-infecciones en edades más avanzadas. Además, cada vez más estudios asocian la bronquiolitis por VRS como un factor de riesgo de sibilancias recurrentes en niños. Todo esto repercute en un descenso de la calidad de vida y un incremento notable del consumo de recursos asistenciales.

Por el impacto de la bronquiolitis, Alianza Aire ha reforzado su campaña #StopBronquiolitis con una intensa acción en redes sociales. En palabras de Aurora Pimentel, gerente de Alianza Aire: “Nuestra iniciativa está dirigida a las familias de los menores de dos años y a los entornos infantiles (guarderías, colegios, centros de atención temprana). Difundimos la importancia del lavado de manos, la lactancia materna al menos hasta los 6 meses, evitar el humo del tabaco donde viven o hay niños así como las aglomeraciones y los lugares de alto riesgo de contagio. Por otro lado, informamos también a las familias de la existencia de una profilaxis farmacológica de uso intrahospitalario que, según la Sociedad Española de Neonatología en sus recomendaciones actualizadas de septiembre de 2014, debe aplicarse a los niños muy vulnerables ante la bronquiolitis por VRS, como son algunos de los nacidos prematuramente y determinados niños con cardiopatías.”

Síntomas más habituales

En cuanto a los síntomas más habituales con los que se presenta la bronquiolitis causada por el VRS, son similares a los de un catarro común, es decir, tos, exceso de mucosidad, congestión nasal y fiebre baja. Así cursa la mayoría de las veces en adultos y en la población infantil sana, pasando desapercibida habitualmente. Sin embargo, existe la posibilidad de que en lactantes y poblaciones de riesgo lo haga con tos grave y persistente, dificultades para respirar, sibilancias y respiración rápida y agitada, cansancio, aumento de la frecuencia respiratoria, pérdida del apetito, frecuencia cardíaca acelerada, tono bajo, adormecimiento, así como deshidratación o piel azulada.

La bronquiolitis puede durar entre 7 y 32 días, aunque la media suele ser de 15 días. “Una persona puede trasmitir el virus sin saberlo, dado que cursa habitualmente como un catarro, por lo que se deben tomar precauciones para proteger a los lactantes y a los grupos de riesgo en el ámbito familiar, escolar y, especialmente, de educación infantil”, recuerda la gerente de Alianza Aire.

#StopBronquiolitis es una campaña que Alianza Aire mantiene especialmente activa durante la estación epidémica. En la web www.stopbronquiolitis.es pueden descargarse diversos recursos como una Guía de prevención y orientaciones específicas para familias, guarderías y entornos laborales.

Fuente de la imagen: Pixabay

Eva Cañas

Eva Cañas

Periodista por vocación. Me gusta contar cosas, y si ayudas a alguien con ello, mucho mejor.
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