Embarazo Pixabay

Mitos y verdades de la alimentación durante el embarazo

¿A qué se deben los antojos? ¿Se debe evitar el pescado durante los nueve meses de embarazo? ¿Está permitida la carne cruda? ¿Se puede tomar cerveza sin alcohol?

El embarazo es una de las épocas más felices de la mujer que desea traer un niño al mundo, pero también un proceso largo, de gran responsabilidad, en el que la futura mamá tiene que extremar las precauciones en cuanto a su salud.

Sí es cierto que no necesita comer por dos, como antiguamente se decía, pero sí cuidarse por dos, y la alimentación es una de esas cuestiones de vital importancia que a veces se pasa por alto a causa de los llamados antojos y por culpa de las temidas náuseas.

Aquí tenemos la respuesta a un gran mito. Los antojos existen, no son caprichos de la gestante, y se deben a varios factores. Según explica la doctora Isabel Santillán, especialista en Ginecología y Obstetricia y directora médica de clínicas Eva, durante el embarazo se produce una importante modificación de los niveles hormonales, de neurotransmisores y de endorfinas que influyen en el apetito.

Entre ellos destaca el lactógeno placentario, una hormona producida sólo durante la gestación que modifica el metabolismo de la mujer para proporcionar los nutrientes necesarios al bebé. Por otra parte, añade la ginecóloga, se modifican el gusto y el olfato, que se vuelve más sensible por la secreción de mayor cantidad de una proteína llamada olfactomedina.

Náuseas y vómitos

¿Y qué hacer cuándo el primer trimestre se convierte en un pequeño infierno cotidiano por las náuseas y los vómitos? Su presencia es frecuente en el embarazo, y afectan a 70-85% de las mujeres. Cuando son excesivos, ocasionan una enfermedad, la hiperemesis gravídica, que puede llegar a ser importante, aunque ésta afecta a menos del 2,3% de las embarazadas.

En la mayoría de los casos, según la doctora Santillán, las náuseas y vómitos se pueden paliar con comidas frecuentes y ligeras, ricas en proteínas e hidratos de carbono, pero bajas en grasas. Los frutos secos son ricos en magnesio y resultan especialmente beneficiosos. Lo más importante en estos casos es asegurar una adecuada hidratación. Sin embargo en ocasiones esto no es suficiente, pero la administración de fármacos se debe individualizar, ya que su inocuidad no está comprobada y pueden tener efectos negativos sobre el bebé.

Carne: sí o no y en qué estado

Durante el desarrollo fetal se produce la mayor velocidad de crecimiento del ser humano. Por ello es fundamental un adecuado aporte de proteínas, vitaminas y oligoelementos. Los requerimientos proteícos durante el embarazo aumentan un 12% y las principales fuentes de proteínas para el ser humano son la carne y el pescado.

Por ello, la carne es absolutamente fundamental, porque posee los 20 aminoácidos esenciales, hierro y vitamina B12. Además, el hierro que posee se absorbe mucho mejor que el de origen vegetal. Sin embargo, el toxoplasma y la listeria son parásitos que se adquieren por el consumo de carne cruda, aunque se destruyen con el calor. Estos parásitos pueden producir grandes malformaciones fetales. Muchas formas de toxoplasma se eliminan por la congelación, pero algunas son resistentes, por eso se aconseja que toda la carne esté cocinada. El embutido, si es cocinado, sí se puede tomar.


Pescado-pixabayPescado azul: congelado y en raciones discretas

Desgraciadamente, debido a la contaminación de los mares, los peces cada vez contienen mayor cantidad de metales pesados, como el mercurio, así como otros contaminantes. Estos metales se acumulan sobre todo en la grasa, por lo que los pescados azules, sobre todo los grandes túnidos, son los que más mercurio acumulan. El mercurio es un potente tóxico para el sístema nervioso central, y los fetos son especialmente sensibles por estar en desarrollo.

Sin embargo, el pescado azul tiene otras propiedades muy positivas: contiene omega 3 y muchos ácidos grasos esenciales. Por todo ello, esta ginecóloga recomienda la ingesta moderada de pescado azul de pequeño tamaño, como los boquerones, de modo que se consiguen los efectos positivos, sin alcanzar limites tóxicos de mercurio que puedan afectar al feto.

Por otra parte, el calor también destruye un parásito llamado Anisakis, que es responsable de una enfermedad que puede ser grave en cualquier persona, embarazada o no. Además de la cocción, este parásito se destruye por congelación a -20ºC varios días. Por tanto, sólo es recomendable comer pescado crudo si ha sido debidamente congelado previamente.

Una alimentación equilibrada

Vegetales-pixabayPor otra parte, el Omega 3 del pescado azul se puede encontrar también en el aguacate, que aporta, además, fibra y regeneración celular. Otro elemento importante en la dieta, el zinc, estimulador del sistema inmunitario y partícipe de los procesos de crecimiento y desarrollo, se encuentra en el pavo, las espinacas y el arroz integral.

En definitiva, la alimentación de la embarazada debe ser completa y equilibrada, con gran cantidad de frutas y verduras, además de carne y pescado.

Los hidratos de carbono y las grasas son necesarias, y no se pueden eliminar completamente, aunque exista sobrepeso. No obstante,  es recomendable que los hidratos de carbono sean complejos, como los de las legumbres y hortalizas. Además, un exceso de hidratos de carbono conduce a un aumento excesivo de peso y puede favorecer el desarrollo de diabetes gestacional en mujeres predispuestas, si bien su aparición es multifactorial y, en muchos casos, es independiente de la dieta que haya ingerido la madre.

En cuanto a las grasas, lo aconsejable es que se consuman en forma de ácidos grasos insaturados y polinsaturados, como los del aceite de oliva y el pescado azul. Además, algunas vitaminas, como la A, D y E, son liposolubles y se ingieren en alimentos con grasa. Sin embargo, el exceso de grasas en la dieta, además de aumentar excesivamete el peso, puede tener efectos negativos en el hígado y en otros órganos

A vueltas con los suplementos

Durante el embarazo también aumentan los requerimientos de hierro y ácido fólico. La doctora Santillán asegura que, teóricamente, con una dieta adecuada y si los depósitos están bien antes del embarazo, no sería necesario dar suplementos. En la práctica, sin embargo, “como no podemos estar seguros de que la dieta sea perfecta y muchas veces desconocemos los depósitos de la mujer cuando se queda embarazada, damos suplementos de forma sistemática”. Además, el 50% de la población tiene déficit de una enzima que transforma el ácido fólico en su forma activa, que es al ácido folínico, fundamental para el desarrollo del tubo neural y la formación de la columna vertebral, y que también influye en la coagulación y en la fertilidad.

Cerveza sin alcohol

El alcohol se debe evitar en el embarazo, ya que pasa a la placenta con facilidad. No obstante, la cerveza sin alcohol posee mínimas cantidades de alcohol, pero también lúpulo y muchas vitaminas del grupo B, por lo que ingerida de forma puntual no supone ningún problema para el feto.

Eva Cañas

Eva Cañas

Periodista por vocación. Me gusta contar cosas, y si ayudas a alguien con ello, mucho mejor.
Eva Cañas

Latest posts by Eva Cañas (see all)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Search