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Los 10 errores que hay que evitar en la alimentación de los niños

Seis de los siete factores principales que determinan nuestra salud están ligados a la alimentación y a la actividad física. Así lo establece la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recuerda que los primeros años de nuestra vida marcarán en gran parte nuestros hábitos alimenticios y las enfermedades que podríamos padecer en la edad adulta. De hecho, algunos estudios realizados en los últimos años han apuntado que la nutrición pre y posnatal condiciona el bienestar largo plazo y el riesgo de padecer determinadas patologías, como la obesidad, el asma o la hipertensión.

A pesar de estas evidencias, la prevalencia de la obesidad infantil y juvenil en España sigue siendo alarmante y plantea un grave problema de salud, ya que conlleva un aumento en las probabilidades de padecer enfermedades crónicas. Y es que la alimentación infantil en nuestro país se aleja cada vez más del patrón de dieta mediterránea, y recibe una clara influencia del modelo occidentalizado.

En este contexto, los 10 principales errores que se comenten en la alimentación de los niños y adolescentes son:

1. Ingerir demasiadas calorías, la mayoría procedentes de grasas saturadas.

2. El consumo excesivo de proteínas de origen animal, carnes grasas y embutidos.

3. La ingesta excesiva de alimentos muy energéticos y de azúcares simples.

4. Un alto consumo de alimentos manufacturados, comida rápida o bollería.

5. Tomar demasiada sal.

6. Comer pocos cereales integrales, frutas, verduras, legumbres, pescados y lácteos bajos en grasas.

7. Un deficiente aporte de fibra, calcio, vitamina D, hierro, selenio y zinc.

8. Beber poca agua, frente a un alto consumo de bebidas azucaradas.

9. Desayunar de forma insuficiente.

10. El tamaño excesivo de las raciones.

Estos datos se han puesto de manifiesto recientemente durante la presentación del primer Libro Blanco de la Nutrición Infantil en España, una publicación impulsada por la Cátedra Ordesa de Nutrición Infantil junto con la Asociación Española de Pediatría (AEP), la Fundación Española de Nutrición (FEN) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (CGCOF), y en la que se hace un análisis  global de la nutrición infantil, además de sugerir recomendaciones y proponer retos que es necesario abordar en el futuro.

Naranja-pixabayLa alimentación ideal en la infancia

Una dieta rica en cereales, verduras, frutas, legumbres, pescado y aceite de oliva ha demostrado claramente sus efectos beneficiosos para la salud. Por el contrario, se debe evitar una alimentación rica en grasas saturadas, azúcares refinados, bebidas azucaradas, snacks y con horarios desordenados.

Los menús equilibrados para niños y adolescentes deben proponerse de manera individual, según las necesidades de cada etapa de crecimiento. En este sentido, algunas de las principales recomendaciones son:

  • Realizar 5 comidas al día y disminuir el tamaño de las raciones.
  • Un desayuno variado y equilibrado es fundamental para un correcto rendimiento físico e intelectual. Debe incluir lácteos, cereales y fruta o zumos de fruta fresca. También se puede complementar con proteínas, como huevos o jamón.
  • Incrementar el consumo de frutas y verduras a 5 raciones al día.
  • Aumentar el consumo de cereales integrales para conseguir un aporte adecuado de fibra.
  • Comer más pescado.
  • Limitar el consumo de alimentos ricos en calorías y disminuir la ingesta de carnes con grasas visibles o piel y de embutidos grasos.
  • Utilizar preparaciones saludable, como vapor, plancha, horno y guisos.
  • Reducir el consumo de bebidas azucaradas. El agua debe ser la bebida principal.

La comida debe ser una experiencia grata para el niño, por lo que se deben preparar menús atractivos y apetecibles, promocionando la recuperación de la cocina tradicional saludable. La familia y el entorno escolar deben favorecer esta conducta alimentaria para promover hábitos saludables desde edades tempranas y fomentar la educación en alimentación.

Otro de los grandes aspectos para tener unos hábitos saludables en la infancia es evitar el sedentarismo. Es importante limitar el tiempo que los niños dedican a ver la televisión, jugar a videojuegos o navegar por internet, con el fin de poder dedicar al menos una hora cada día a hacer actividad física. Dormir diariamente de 8 a 10 horas es otro de los hábitos fundamentales para garantizar el crecimiento y mantener la salud en la edad escolar.

El Libro blanco de la nutrición infantil

Más de un centenar de prestigiosos autores de diversas procedencias y especialidades han llevado a cabo, por primera vez, esta recopilación de todo el conocimiento sobre el estado actual de la alimentación infantil en España, recogiendo de manera integrada las debilidades y fortalezas, así como las oportunidades y retos a los que debemos enfrentarnos en el presente y en el futuro.

El libro se divide en diversos módulos que abordan todos los aspectos relacionados con la nutrición en la infancia, desde el embarazo, la lactancia materna y la alimentación del niño sano hasta el abordaje de la prevención y tratamiento de las enfermedades, así como la investigación en alimentación infantil.

Imágenes: pixabay.com

Eva Cañas

Eva Cañas

Periodista por vocación. Me gusta contar cosas, y si ayudas a alguien con ello, mucho mejor.
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