Desayunos En La Infancia

La importancia del desayuno en la infancia

El ritmo frenético con el que comenzamos la mañana está provocando cambios en la rutina de las familias. El desayuno es uno de los grandes afectados, ya que cada vez se dedica menos tiempo a la comida más importante del día y la que influye en el rendimiento académico de los niños.

Paradójicamente las distintas encuestas realizadas sobre este asunto reflejan que los padres son conscientes de la importancia que tiene en la alimentación comenzar con un buen desayuno, pero luego en la práctica no se suele llevar a la práctica. La falta de tiempo es la principal culpable -hay padres que empiezan la jornada laboral cuando los hijos todavía no se han levantado-, provocando con el paso del tiempo una rutina muy alejada de lo recomendable.

Otro de los problemas es que la rutina de los padres acaba contagiando a los niños. Y es que ya sabemos que los pequeños tienden a copiar todo de los adultos, y no solo lo bueno, sino también las malas costumbres. Por eso, os recomendamos tomaros en serio esta primera comida del día. Estos consejos os guiarán:

Un desayuno relajado

Levantarse con la hora pegada es una costumbre muy extendida, aceptable en el caso de los adultos, pero no de los niños. Acostúmbralos a levantarse con tiempo, para que se despejen, se arreglen y tenga tiempo suficiente para sentarse en la mesa. Además, procura que las cenas sean ligeras para que se levanten con suficiente hambre.

El tiempo estimado para el desayuno se encuentra entre 10 y 15 minutos. No es demasiado y es tiempo que se puede conseguir simplemente acostando a los niños un poco más temprano para que duerman las horas necesarias.

Es importante que tú también te tomes ese tiempo y desayunos en la mesa con ellos. Y si las obligaciones laborales te lo impiden, procura que un adulto ocupe ese puesto. En general, el momento que pasamos en la mesa con nuestros hijos tiene que servir para dialogar con ellos.

Alimentos saludables

El ritmo frenético también ha traído consigo un cambio en la alimentación. La bollería industrial, con grasas saturadas, ha sustituido a los desayunos tradicionales, compuestos principalmente por cereales.

El desayuno tiene que contener algún lácteo, cereales y pieza de fruta, ya que a primera hora de la mañana el cuerpo necesita glúcios e hidratos de carbono que aporten energía para afrontar la jornada académica. Opta por un desayuno donde no falte un vaso de leche (o yogurt), una pieza de fruta (o un zumo si les resulta más apetecible), unas tostadas de pan (con aceite y tomate sería lo ideal aunque no a todos los niños les gusta), cereales o galletas. Ten cuidado con la dosis de azúcar, ya que los niños tienden a comer todo aquello que tenga chocolate. Lo que puedes hacer es combinar con una rebanada de pan tostado con mermelada, unos días cereales con chocolate y otros con fibra, etc.

Desayunos variados

Del mismo modo que cada día de la semana se come diferente, procura incluir variedad en los desayunos. La rutina aburre a adultos y a niños. Si esperan algo diferente será más fácil que muestren interés por esa primera comida del día. Aprovecha los días de descanso para hacer desayunos más divertidos, incluyendo algo que les guste y que pueda servir como recompensa a una buena semana.

Y, nuestro consejo más importante: los niños hacen lo que ven, y la mejor manera para que aprendan es que vean esa rutina primero en los adultos.

Concurso

¿En tu familia le dedicáis el tiempo necesario al desayuno?

Esmeralda Gomez

Esmeralda Gomez

Comunicación at Signo editores
Periodista todoterreno, especializada en temas de educación e infancia.
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This Post Has 9 Comments
  1. Está claro que el desayuno es la comida más importante del día. Los mayores deberíamos predicar con el ejemplo.

  2. En mi casa dedicamos bastante tiempo a todas las comidas, la verdad es que las hacemos tranquilos, pero el desayuno no es el momento más mimado porque los niños no tienen demasiadas ganas de comer ni de hablar ni nada.
    Les cuesta un poquillo activarse y prefieren el almuerzo, la comida y resto del día…

  3. Es el mejor momento del día cuando podemos estar juntos todos porque cuando yo no trabajo trabaja mi pareja o al revés, dos veces al mes que podemos disfrutar juntos el desayuno u_u

  4. reconozco que no, no le dedicamos el tiempo adecuado!
    Pero lo hago de forma consciente porque prefiero que mis hijos tengan cinco minutos más de sueño reparador.
    Les cuesta mucho esfuerzo levantarse, de manera que a eso le dedico más tiempo y lo hago de forma más pausada aunque sacrifique tiempo del desayuno.
    Desayunamos sin detenernos demasiado pero luego complementamos el desayuno una hora después con un buen almuerzo.
    Mis hijos cuando se levantan no tienen demasiado apetito, sin embargo una hora después se lo comerían todo.

  5. Entre semana es muy difícil por eso llevan en la mochila una de fruta y unas galletas, pero en fin de semana nos sentamos juntos a la mesa y tomamos tostadas, zumo, cereales, fruta… Como en el buffet de los hoteles, vamos, un buen homenaje

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